Nuestra Historia
Siendo la historia un instrumento de las tantas disciplinas, que se consideran ciencias. Esta por si, estudia los actos del pasado. Aquello, que han tenido una relevancia en el devenir de la evolución humana. Toda historia, trata o versa sobre la actuación del hombre. Es este, el punto de partida, de lo que llamamos historia. Todo relato histórico, trata sobre el actuar del ser humano. De tal tiene sentido construir la historia de los Recicladores de la localidad décima de Engativá organizados en zona-10 la tierra del sol, la palabra de Engativá en el lenguaje indígena significa cacique inga y que sus pobladores ancestrales superaron el yugo de ser peones de jornales a predominar las grandes propiedades agrarias, de allí que los Recicladores de la Localidad contiene una relación parecida a sus antepasados.
El actuar y comportamiento de 28 personas entre hombres y mujeres dedicada por vocación campesina a la recuperación de los residuos sólidos (basuras) para lograr un sistema organizacional no es ajena a la historia de los Muisca quizás por estar poblando el mismo territorio marcando un hito, en el desarrollo de su comunidad.
Para llegar al estado organizacional de la Asociación de Recicladores zona-10 hay que retroceder un poco al año 95 cuando nace la Cooperativa de Recicladores de la localidad décima de Engativá cuyas siglas se denomina “Crel-10”, conformada en ese entonces por 45 recicladores, ciudadanos en condiciones de pobreza pero con grandes deseos de superación e inmenso amor a la vida, ciudadanos dignos, capaces de generar empleo de algo que la sociedad desecha, provocando impactos sociales, económicos, ambientales y culturales positivo.
Crel-10 logro mantenerse activa y con muchas dificultades hasta el año 2.006, y que a partir de ese momento comienza una etapa de transición quizás por la complejidad que implica mantenerse en la lucha de la supervivencia cuando se cierran las oportunidades, falta de apoyo estatal, legislaciones adversas y desconocimiento, se fue diezmando su base social y se desagregan en un 50% de sus asociados para armar otra organización paralela que fue provocando una división del gremio en la localidad hasta el punto de cansar a las pocas instituciones de apoyo que aún quedaban con posibilidades de acompañamiento. Pero los Recicladores de Engativá existían y seguían prestando el servicio no reconocido del reciclaje en conjuntos y en la calle, de quitarle el peso ambiental al relleno sanitario Doña Juana, de mantenerse en la actividad y era como una propuesta de no desaparecer en el andar cotidiano, los días pasaron hubieron intención de volver a juntarse de todas maneras la Cooperativa como tal aún no se había liquidado y eso aún mantenía viva la esperanza de reactivarse, pero otro suceso los llevo a la consideración de mejor es estar desorganizados, la sanción del decreto 4855 que imposibilitaba o tal vez no lograrían muchas cooperativa de trabajo asociados cumplir.
Lo relevante de esta historia, es que las ganas de salir adelante hacen posible la superación, aun mas cuando existen Recicladores líderes capaces de sacar procesos adelante en contra todos los pronósticos adversos para hacer de lo posible a pesar de lo imposible, fue ese entonces cuando aparecieron estas personas con criterios y liderazgo, comprometido con su comunidad agitaron masas y convocaron a la unidad de nuevo aun recibiendo críticas y voz de resentimiento.
Pero como no demostrar el liderazgo en los momentos de crisis al igual que los caciques inga que superaron la intención del autoconcepto de peones, siendo prepositivos y es que la base para la organización es la necesidad fue entonces cuando se inicia un recorrido histórico de tres convocatoria asentamiento por asentamiento, fuentes por fuentes, calle por calle, poste por poste buscando a los compañeros que una vez hicieron posible la creación de la Cooperativa “crel-10” con el fin de agruparnos y así buscar la solución de una necesidad e integrarnos al Plan Distrital de Reciclaje logrando con ello.
Luego de acoger al mayor número de Recicladores de la Localidad y recogiendo el resultado del sacrificio el día 4 de febrero del 2009 obtuvimos un reconocimiento formal de parte la cámara de comercio de Bogotá.
Los estatutos que rigen el funcionamiento de la Asociación indican que la Organización tiene como objeto principal la defensa de los intereses comunes de los Recicladores organizados en ella el mejoramiento de la calidad de vida, así como la protección de las familias de los Recicladores. Muy a pesar de ser una organización muy joven contamos con la larga experiencia de nuestros asociados en materia del reciclaje, la prestación del servicio ambiental del reciclaje y la comercialización de los materiales, hoy estamos fortalecidos y en constante capacitación para lograr superar la estigmatización no merecida, por los Recicladores no somos ciudadanos de segunda y nuestros sueños de papel.
